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Indice: Capítulo I
Día 1.
Día 2.
Día 3.
Día 4.
Capítulo II
Día 5.
Día 6.
Día 7.
Día 8. Capítulo III
Día 9. Día 10. Día 11. Capítulo IV Día 12. Día 13. Día 14. |
![]() EN BICICLETA
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De Hel nos dirigimos a Rozewie un pueblo pequeño que es famoso sólo por un edificio. En aquel trozo de tierra (que es el punto más norte de Polonia) se halla uno de los doce faros que tenemos en Polonia. Aquel faro es una construcción de ladrillo (la base) y de hierro (la parte de arriba). El edificio solo es bajo, tiene 24,7m, pero está situado en un pico muy alto y empinado.Gracias a eso la altura de la luz sobre el agua alcanza 75,2 m (el record del país) y es visible ya desde 23 nm. Dentro del edificio las poderes locales organizaron el museo, pero de muy escasas colecciones. Trata ,por supuesto, de los faroles: su historia y desarrollo, pero no es nada especial. Tampoco se puede ver mucho saliendo a las terrazas del faro: la parte de arriba esta cerrada para los turistas por motivos de seguridad. En pocas palabras: si nunca habéis estado en un faro, es mejor que vayáis a Niechorze en la provincia de Szczecin. ¡Desde allí con buen tiempo se puede ver la isla del Bornholm! (Dinamarca).
De Rozewie, pasando por Jastrzebia Góra cogimos la carretera nacional nr 27 Wladyslawowo - Reda, para irnos hacia Darzlubie. La gente de allí nos aconsejó que cortasemos el camino yendo por el bosque. Efectivamente, en poco tiempo se acabó el asfalto y empezó un ‘’estupendo’’ camino con charcos, piedras y de vez en cuando con arena seca - la más peligrosa cuando uno va muy de prisa. Ya no tuvimos otro remedio sino cogerla y continuar el viaje.(después cuando me lo conté todo, resultó que habíamos cortado...1000m). Pero de pronto apareció el asfaltode nuevo. Empezamos a ir muy rápido , alcanzamos una velocidad de 40 km/h (!!!) yendo por el camino totalmente llano pero con muchas curvas muy cerradas. Que suerte que el camino estuviese cortado! Así en un abrir y cerrar de ojo hicimos 12 km.
A Wejcherowo llegamos como siempre muy de noche. Al principio se nos ocurrió buscar el sitio para dormir en una iglesia , pero dejamos esa idea aparte cuando vimos que detrás de la catedral no había ni casa casa parroquial ni nada. Por fin encontramos un semimuerto’’camping’’ que pertenecía a los scouts de ZHP ( otra vez los scouts). Tras entregarles una cierta cuota para el "desarrollo de la organización" - según lo formularon ellos, pudimos montar nuestras tiendas.
Yo tuve que cambiar otro rayo en la rueda trasera. Entonces todavía no había empezado a llover y nosotros, como siempre, creíamos que el día siguiente haría calor...
Desde las primeras horas de la mañana no cesaba de llover. Además hacía un frío espantoso. Una de las tiendas se empapó tanto con la lluvia, que toda el agua se cayo sobre las cabezas de las pobres Dorota y Ewa. Todo lo que tenían se les mojó, incluso los documentos. Lo peor era que perdíamos el tiempo esperando en vano a que se, por lo menos un poco, despejara. Debido a la lluvia no podíamos recoger las tiendas y además a nadie le hacía gracia montar la bicicleta mojado hasta el último hilo.En fin decidimos que (con verguenza) cogeríamos el tren (a nadie se le ocurrió pensar que no sería última vez que lo hacíamos). Era como cometer un pecado - ¡nosotros que habíamos jurado hacer 2500 km en dos ruedas tuvimos que humillarnos y coger el tren! A pesar de eso, yendo en tren perdíamos dos monumentos medievales más bonitos. Pero que le íbamos a hacer? Eran ya las tres de la tarde cuando subimos al tren. Así, sin haberlo tenido previsto visitamos tambíen Gdansk.
Gdansk, a pesar de ser la cuna de "Solidaridad", tiene otros valores. Es una ciudad muy bonita y antigua. Este año celebra su MILENIO.Por esos motivos durante todo el verano se hacían fiestas, conciertos etc. Efectivamente, cuando llegamos a Gdansk, las fiestas estaban en plena marcha. Como no teníamos mucho tiempo, nos dirigimos, muy rápido, al Casco Viejo para ver si había cambiado desde la última vez, que habíamos estado allí. En el Casco Viejo nos captó la guardia municipal y nos ordenó bajar inmediatamente de las bicicletas.Eso si que era para nosotros algo nuevo.
Hicimos varias fotos y regresamos al tren que nos llevó a Tczew. En Tczew perdimos un poco de tiempo intentando encontrar un mercado abierto y que tuviera además el pan. Era domingo por la noche, pues dudabamos mucho encontrar algo.Pero por fin la mala racha que nos acompañaba durante todo el día se canso un poco y nos dejó hacer nuestras compras.Salimos de Tczew viendo por el camino el edificio de la primera Escuela Superior de Marina en Polonia (después trasladada a Gdynia). Ahora dentro se halla el museo maritimo. Pasamos por Czarlin ,cogimos la nacional 230 y, manteniendo la tradición, a Pelplin llegamos a las 11.
Y como siempre sin saber donde ibamos a dormir. Al principio preguntamos en la sede de Caritas, pero allí no tenían sitio y nos aconsejaron preguntar en una escuela. Como no teníamos otro remedio, fuimos allí en busqueda de suerte. En dicha escuela residian los estudiantes de geodesía de Gdansk. Trabajaban inventarizando toda la ciudad. Nos dejaron dormir en la escuela sin ningun problema. Nos metimos en el comedor, por fin podiamos lavar y, lo más importante, secar la ropa. Ni siquiera nos molestaban las hormigas que corrían por el suelo. Metidos en los sacos para dormir soñabamos como nunca.
PelplinEl monumento de más valor es, sin duda, la catedral de Pelplin. Gótico, con el altar de la época del renacimiento (la segunda parte de la época). El interior de la catedral es bastante rico. Al lado de la iglesia se hallan las edificaciones del antiguo convento de los cistersienses. Lo que vale la pena ver, es, un poco apartado, el museo de la catedral, con muy ricas colecciones de objetos litúrgicos y también con uno de los pocos ejemplares de Biblia de Gutenberg. |
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![]() Nos han captado... |
De Pelplin cogimos el camino más corto hacia el castillo de Los Caballeros Teutónicos de Gniew. Aquel monumento, la construcción gótica muy bruta, ahora parece vivir su renacimiento. Por todas partes se ven caballeros polacos y teutónicos. Se visten en los trajes de época, cada uno lleva atado su espada , la que empuñan cuando hay que luchar en defensa propia o de la honra de su señora. Después de vencer al atrevido, el ganador se va a participar en la cena donde come con sus compañeros varios platos típicos por ejemplo Huevos a la castellana. Por supuesto cada uno que viene a visitar el castillo, con una cierta cuota puede convertirse en un caballero. Eso es una atracción preparada para los turistas. Una idea muy buena de orgenizar dinero para seguir la reconstrucción del castillo. Nos gustó muchísimo
El castillo de Gniew están reconstruyéndolo desde hace 5 años. En los años 20 fue, desgreciadamente, convertido en almacen de trigo y ahora va recuperando su esplendor anterior. Pero la mayor parte del castillo hasta ahora sigue estando en ruinas, sin bóvedas, asustando a la gente con sus vacías órbitas de ventanas. Quizás por eso el castillo se lo puede visitar únicamente con el guía.Gracias a el nos enteramos de varias cosas interesantes por su falta de sentido. Nos dijo, entre otras cosas, que el edificio del frente , construido de ladrillo y de hormigón, es un original monumento barroco. Otras curiosidades fueron: el esqueleto que yacía en una vitrina, según el guía, pertenecía a la persona "matada con esta bala de cañon" (en aquel momento el guía mostró con el dedo el objeto adecuado).
![]() En el castillo de Gniew se puede encontrar un caballero teutónico de verdad |
Pero a pesar de esos detalles, me gustó mucho el entusiasmo y el empeño de la gente que encontramos allí. (Ellos, apenas en 4 años a unos muros desnudos les devolvieron su verdadero aspecto e hicieron que ahora aquel monumento viva su renacimiento. ¡Vale la pena visitar el castillo de Gniew! Yo, seguro que volveré aquí.
De Gniew, por unos caminos muy pequeños, nos dirigimos hacia el río (Vistula) para pasarlo en un ferry. Bajamos en la otra y fuimos a Kwidzyn (5 km mas lejos). Desgraciadamente, cuando después de un mortal esfuerzo subimos la montaña, resultó que, como siempre, el museo del castillo, ya estaba cerrado. Sólo el interior de la iglesia castillera. El mísmo castillo es un monumento muy interesante con su "gdanisko"- la torre de retrete, que salía fuera de los muros de fortaleza. Me dió mucha pena no poder visitarla (la fortaleza, por supuesto) mejor. Además parecía que iba a llover, por eso , tampoco pudimos estar allí más rato.
![]() A punto de embarcar |
Llovía durante tres horas siguientes, los que pasamos en el bar de la estación de trenes. Cuando empezó la tormenta, decidimos otra vez usar tren para llegar a Malbork. Fue imposible continuar el viaje en las bicicletas. En Malbork quisimos ver el espectáculo "Luz y sonido" una obra histórica basada en la novela "Caballeros Teutónicos" del (conocido también en España, autor de "Quo vadis") Enrique Sienkiewicz.
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De Malbork se podría hablar mucho.Es el más grande y el más esplendido castillo gótico de Europa (y por supuesto de todo el Mundo). Y si ahora les deja pasmados a los que vienen a visitarlo, ¿pues cómo se habría sentido la gente medieval en frente de aquella muestra de poder del Convento?
Aquella noche dormimos en un camping lujoso, muy cerca del castillo. El agua caliente etc. Por supuesto por esa comodidad cobraron bastante. Nosotros en cambio, encogimos el número de participantes de nuestro viaje de siete a seis y en fin las dos partes quedaron contentas.
En cuanto al espectáculo "Luz y sonido". Lo podéis ver sólo en verano, durante toda la semana. En julio empieza a las 9 de la noche y en agosto a las 10. Vale la pena verlo. Para extranjeros hay folletos traducidos.
En realidad fue el día más raro de todo el viaje. Empezó con que unos kilómetros detrás de Malbork Ewa encontro el treból de cuatro hojas - el que trae suerte y un rato más tarde, se cayó gravemente de la bicicleta. Las tres personas que iban en frente del equipo no se dieron cuenta de lo que había pasado. Muy rápido los perdimos de vista. El accidente de Ewa resultó bastante grave, tuvimos que avisar a la ambulancia. Rafal - estudiante de medicina se fue con Ewa al hospital. Nosotros, Dorota y yo, esperamos a que volviesen. Al cabo de 4 horas regresaron. El primer equipo no apareció.Después, resultó que ellos, también perdieron mucho tiempo buscandonos, pero no retrocedieron hasta el lugar, donde estuvimos nosotros. Pensaron que, a lo mejor , cogimos otro camino y empezaron a perseguirnos. Mientras Pawel tuvo que cambiar su camara de aire (un trocito de vidrio).Nosotros tratabamos de alcanzarlos, sin resultado. Cada grupo, cuando preguntaba a la gente por el otro oía que si que habían pasado por allí hacía poco. (A Ewa le debemos las palabras de admiración porque a pesar de sus lesiones, seguía el viaje dando ella mísma el tempo). A nuestros amigos perdidos los encontramos por fin en Orneta. En un hostal al lado de la estación. A la medianoche otra vez estabamos juntos. En fin, trae la suerte el treból, o no?
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